Ante esta situación, el sector residencial es, sin duda, un pilar fundamental de la asistencia a los dependientes y por este motivo, Deloitte ha realizado un informe donde se analizan las perspectivas de futuro del sector residencial español en el horizonte fijado en la nueva Ley de la dependencia.
Desde 2004, en el conjunto de España, el número de plazas residenciales para mayores no ha crecido en proporción al incremento de la población mayor. Además, ha habido claros desequilibrios entre comunidades: Castilla La Mancha, Aragón o Navarra han aumentado considerablemente su número de plazas mientras que Extremadura, Andalucía o las Canarias han registrado caídas importantes.
En España, existen unas 270.000 plazas residenciales de las que más de tres cuartas partes son de titularidad privada, un porcentaje muy superior al de otros países europeos. Si comparamos entre comunidades, una vez más observamos grandes desequilibrios: únicamente las Baleares (53%), Ciudad de Ceuta (51%) y Extremadura (51%) tienen más plazas residenciales de titularidad pública que de titularidad privada. Respecto al número de plazas de titularidad privada, destacan Cantabria y Cataluña con más del 80%, seguidas de Madrid con más del 75%.