(2010-03-02) Consumer Eroski
Esta alteración implica problemas de salud física y psíquica, así como cambios en la vida social y laboral
El "síndrome del cuidador quemado", que implica una serie de consecuencias negativas como los problemas de salud física, psíquica y la alteración de la vida social y laboral, afecta al 85% de los cuidadores. Este dato aparece en el volumen 28 de la Colección de Estudios Sociales de la Fundación La Caixa "El cuidado de las personas: Un reto para el siglo XXI".
Las autoras aprovecharon el acto de presentación del estudio para incidir en la necesidad de una serie de programas de apoyo que se demandan y que son necesarios para poder hacer frente a "los efectos y las consecuencias negativas del cuidado". "También hay consecuencias positivas, pero son la inmensa minoría", apostilló una de ellas. Algunas de estas consecuencias negativas sobre las que se inciden son los efectos sobre la salud, entre los que destacan el estrés, la alteración del sueño o un mayor consumo de fármacos; las consecuencias socioeconómicas, que inciden en el aumento de los gastos familiares o la pérdida del empleo femenino; los problemas psicológicos y psicosociales, en los que se encuentra la ansiedad, la depresión o la falta de libertad; y los efectos relacionales y familiares, que provocan conflictos de pareja y disminución de la vida social del cuidador.