(2010-11-03) Eroski Consumer
Los científicos sospechaban ya que este proceso se desarrolla a partir de un daño gradual al ADN mitocondrial. La medición de los niveles de ácido láctico en el cerebro podría permitir controlar el progreso del envejecimiento en ese órgano, tal como asegura un estudio del Instituto Karolinska en Estocolmo (Suecia) y que se publica en la edición digital de la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).
Desde hace algún tiempo se sospechaba que el envejecimiento se debe a un daño gradual al ADN mitocondrial, el material genético necesario para producir energía a partir de los alimentos. Estudios previos han vinculado las mutaciones en el ADN mitocondrial humano con los trastornos del sistema nervioso central asociados a la edad, como el Alzheimer y el Parkinson.
Bajo la supervisión de Lars Olson, los científicos investigaron esta teoría al examinar los procesos metabólicos del cerebro de ratones de edad avanzada normales y con envejecimiento prematuro. Los investigadores descubrieron que la alteración del ADN mitocondrial desencadena un cambio metabólico en el cerebro de los ratones que podría alterar la expresión de ciertos genes que controlan la formación del ácido láctico.