(2008-11-20) El Periódico
Ocho de cada 10 son mujeres y residen, sobre todo, en barrios de Ciutat Vella y Sants-Montjuïc. La esperanza de vida vuelve a ascender y se sitúa en 84,8 años para ellas y 78,2 para ellos.
Hace una década, la esperanza de la vida para los barceloneses se situaba en 82,3 años en el caso de las mujeres y en 75 años en el de los hombres. De haber seguido la tónica habitual de la mayoría de ciudades europeas esa media de edad habría aumentado desde entonces en un año. Pero no ha sido así. En Barcelona prácticamente ha subido tres. Los últimos datos, correspondientes al 2006, sitúan esa esperanza de vida en 84,8 años para ellas y 78,2 para ellos. Unas cifras "extraordinarias desde el punto de vista del desarrollo humano", como calificó ayer el segundo teniente de alcalde, Ricard Gomà, que, por otra parte, conllevan crecientes riesgos de exclusión social por el aumento de la fragilidad de los mayores. Acompañada de soledad: porque la ciudad ya tiene 16.122 personas mayores de 85 años viviendo solas, la inmensa mayoría de ellas, 13.597, mujeres.
Son datos extraídos del informe anual sobre la salud de los barceloneses, que ayer presentó la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), y que sitúa a la mayoría de estas personas en Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y el Eixample, donde buena parte vive en pisos antiguos sin ascensor y necesitan de algún tipo de apoyo domiciliario para mantener una vida autónoma, lo que no significa que lo tenga. Los distritos con menos población de estas edades son Horta-Guinardó y Les Corts.