Antigua casa de labranza del siglo XIX que dispone de más de 30 plazas distribuidas en habitaciones dobles, triples o apartamentos. Las estancias, divididas en tres alturas, se asoman a un tranquilo patio interior con un jacuzzi o a la montaña y están dotadas de aseo con agua caliente, calefacción, hilo musical, televisión y mesa de trabajo. La casa cuenta con dos salones con chimenea y una salita de estar. En el restaurante se han recuperado recetas de la antigua cocina del campo que se elaboran de manera tradicional y con productos naturales. La antigua cuadra es ideal para celebrar comidas y reuniones en grupo y en su chimenea se puede preparar la carne a petición del cliente.