Las ecografías permiten confirmar la existencia de artrosis y observar si se produce un derrame articular, que constituye el principal causante del dolor en esta enfermedad. Así se desprende del estudio Ultrasonographic para diagnosticar la osteoartritis de la rodilla, análisis realizado a escala nacional sobre pacientes españoles
La doctora Ingrid Möller, profesora de la Escuela de Ecografía de la Sociedad Españolade Reumatología (SER) y jefa del Servicio de Reumatología del Instituto Poal, señala que cuando existe derrame articular la evolución de la artrosis suele ser peor y más rápida, por lo que es importante emplear tratamientos que actúen de manera eficaz para que el paciente no vea deteriorada su calidad de vida.
Según Möller, el método tradicional, la radiografía, ha mostrado ser muy útil para la medición del espacio articular, pero esto no es valido en fases avanzadas de la enfermedad cuando las soluciones son más difíciles. La radiografía tampoco permite visualizar con precisión las partes blandas. La ecografía, en cambio, permite ver con alta definición las imágenes de partes blandas: músculo, ligamento, capsula articular, nervio y tendón, bordes óseos, osteofitos, superficie del menisco, argumenta la especialista.
El estudio demuestra también que, a nivel epidemiológico, la artrosis es una problemática mal resuelta. Los autores del estudio aseguran que el tratamiento que se administra a los pacientes con artrosis no les proporciona la calidad de vida adecuada y afirman que casi nunca se usan condroprotectores ni se siguen las pautas de ergonomía y ejercicios que podrían contribuir al alivio del dolor.
Este estudio se ha llevado a cabo en colaboración con la escuela de ecografía de la Sociedad Española de Reumatología y gracias a una beca donada por Zambon, compañía internacional innovadora y pionera en el bienestar diario de la población, a través del proyecto Ecognosis.