(2008-07-11) Júbilo
Los responsables de Domus consideran un aspecto fundamental “el aseo y la higiene de las personas encamadas” y afirman que “el cuidador habitual del mayor es el responsable de su atención para que éste reúna las mejores condiciones de higiene, salud e imagen”
Desde Domus se explica que a través de la higiene se favorece la calidad de vida del paciente y se mejora su estado anímico. Por ello, los profesionales de la compañía propone una serie de medidas que se deben adoptar a la hora de realizar el aseo de las personas encamadas. Respecto al aseo en el baño, señalan la necesidad de caldearlo para evitar enfriamientos y calentar el agua, así como preparar dentro del baño los útiles de aseo, la ropa del mayor, el pañal (si es necesario) y las toallas y colocarlo todo donde no se pueda mojar.
Si la persona se puede asear sola, hay que indicarle el orden adecuado: primero, se limpian las axilas y el tórax y, después, los pies, los genitales y los glúteos. “Los genitales femeninos se deben lavar y secar en sentido del pubis al ano. Y en el varón, en sentido descendente, retirando el prepucio”, detallan los expertos de Domus, quienes añaden que para el secado y la hidratación hay que tener especial cuidado en aquellas zonas en las que se producen pliegues para evitar las lesiones cutáneas. Asear las manos, la boca y la cara y secar después.
En cuanto al aseo en la cama, los profesionales de Domus recomiendan subir la cama hasta una altura apropiada, asegurando la higiene postural del cuidador. Posteriormente, hay que acercar al mayor, retirar la ropa de cama hasta la cintura y quitarle la parte de arriba del pijama para lavar las axilas y el tórax. El proceso de secado debe realizarse “sin frotar en exceso, poniendo especial cuidado en aquellos lugares en los que se forman pliegues para evitar lesiones cutáneas”. A continuación, se debe hidratar al paciente y colocar una camiseta interior.
Similar procedimiento se debe seguir con las extremidades inferiores: “retirar la ropa de cama, lavar, secar e hidratar los pies y colocar los calcetines o medias”. Para la región perineal, los responsables de Domus insisten en que hay que proceder de la manera señalada en el apartado de aseo en la cama.
El lavado continúa colocando al paciente en posición de decúbito lateral, dando la espalda al cuidador y lavar los glúteos y la zonal anal. Desde Domus se detalla que hay que finalizar esta fase aplicando crema hidratante para las zonas sensibles después del secado y el pañal si lo necesita y, finalmente, vestir y dejar al enfermo en una postura cómoda y segura.
Si la persona no pudiera sentarse ni ir al baño, hay que cambiar la esponja monouso del aseo para proceder al lavado de manos y cara (no utilizar jabón) y a la higiene bucal.