En la Residencia Nuestra Señora de los Desamparados hay un extenso jardín arbolado que rodea el centro, con senderos y bancos para que los residentes puedan pasear y disfrutar de espacios tranquilos al aire libre dentro del recinto. Las instalaciones cumplen y superan los estándares establecidos por las inspecciones de la Diputación Foral de Bizkaia. El centro cuenta con 53 habitaciones distribuidas en tres edificios y cuatro plantas, identificadas por colores, de las cuales 40 son individuales y 13 dobles. Además, los residentes tienen acceso a diferentes espacios comunes como salas de televisión, salas de estar y comedor. También hay salas específicas para estimulación cognitiva y sensorial, así como para actividades de psicomotricidad. La residencia dispone de cocina propia, servicio de lavandería y capilla.